Todavía nos queda otra grata sorpresa antes de llegar a la Ermita. Pronto empezaremos
a ver manchas blanquecinas en las paredes, junto a algunas pequeñas oquedades conocidas como las cuevas del Moral, en este
punto nos sentiremos observados, sólo tendremos que echar la vista al cielo y veremos sobre nuestras cabezas una gran
cantidad de buitres leonados, una de las especies más bellas de Europa. Durante los meses que transcurren entre Diciembre y
Mayo esta especie se encuentra en época de cría por lo que rogamos al viajero la máxima discreción posible
(no llevar ropa llamativa, no armar ruido ya que esto podría ocasionar el abandono de los nidos o lo que es peor que los
polluelos se arrojasen al vacío asustados).
Ya estamos cerca de la Ermita, sólo nos queda hacer un pequeño esfuerzo más, proseguimos
durante unos 500 m y llegados a este punto podemos optar por ir hacia la Ermita, o bien visitar la Cueva Grande.
Nosotros recomendamos ver ambas cosas por lo que en un primer lugar podríamos hacer un pequeño descanso en la Ermita para
después afrontar la subida a la cueva sin muchos problemas. Cueva Grande es una gran cavidad en la roca enfrentada a la
Ermita, que antiguamente hacia las veces de iglesia. Una vez arriba podremos contemplar la bella estampa del paisaje desde
un lugar privilegiado.
Antes de afrontar la subida, podríamos visitar las cercanas cuevas de La Cocinilla y
la cueva de las Camas; para ello recomendamos pedir ayuda a alguna persona del lugar, las cuáles estaremos dispuestas a
ayudaros. |