Si de algo podemos estar orgullosos en Castroserna, eso es sin duda alguna, de no haber perdido la tradicional "Danza del Palote".

      El origen de esta danza no está claro, pero tiene más de 100 años de antigüedad. El paloteo consiste en una escenificación de una coreografía de baile corta en la que los danzantes golpean entre sí, o con el danzante que tiene de frente unos palos cortos al ritmo de la música.

      La típica indumentaria de los danzantes está formado por: camisa blanca; chaleco negro con flores en la pechera, por detrás del cuello y de hombro a hombro en dos filas. Un mantón de Manila atado a la cintura cae por delante.


Paloteadores y dulzaineros


      Las pequeñas coreografías que interpretan se llaman calles y se van repitiendo generalmente de cuatro en cuatro; la primera frente al espectador, la segunda hacia la derecha, la tercera hacia atrás y la cuarta hacia la izquierda. A veces para rematar, se hace una quinta de frente al espectador. Pueden ser más variadas y no siempre siguen esta secuencia típica.

      Las melodías de los paloteos son interpretadas por la dulzaina y el tamboril y el ritmo lo ponen los palos de los danzantes al entrechocarlos.

      En casi todos los pueblos, o en una gran mayoría de ellos, se practicaban en determinadas fechas del año, como suelen ser las fiestas patronales.

      Las melodías utilizadas para los paloteos proceden de danzas antiguas, jotas, cánticos religiosos, romances, música culta, etc. La letra se solía adaptar a la música de forma sencilla, y bien porque ya la tuviera, caso de los romances y oraciones o bien creándola, haciendo que rimara y marcara el ritmo de la melodía. La misión de las letras consistía básicamente en recordar las distintas partes del paloteo.