Enclavada en lo alto de la peña que preside el pueblo, es un templo de
origen románico reformado, al menos, a finales del siglo XVIII. Esta orientada al este y rodeada por un muro
en el que se han colocado las cruces de piedra del Calvario.
Al exterior es una iglesia poco interesante, pero con un interior rico y
sorprendente. Consta de una sola nave rematada con cabecera cuadrangular de proporciones algo
alargadas. La nave se cubre con cubierta a dos aguas y en sus pies se añadió la espadaña del
campanario. En una ventana del muro sur se lee: "Año de 1799", que ha de corresponder
con su reforma. La cornisa es de piedra, con algún elemento románico reaprovechado.
La cabecera presenta por fuera el mismo aspecto de austeridad que la nave. El acceso al
templo se realiza desde el norte, aunque en el muro occidental hubo una puerta, cegada posiblemente desde que se levantó
la espadaña y se hizo la gran reforma de la nave. La portada románica queda protegida por el pórtico, cuyo origen debe datar
de esa misma época, aunque los arcos fueron cegados. El pórtico tiene dos puertas, una en el lado norte, el más largo, y otra
en el lado este que se tapió al añadirse la sacristía. A un lado de la puerta principal existe una arquería de tres vanos apoyados en columnas
con capiteles decorados. El trasdós de los arcos se decora con rombos entrecruzados similares a los ábacos del presbiterio. Una parte
del pórtico se ha destinado a baptisterio, accediéndose desde la nave.
La portada tiene un aire primitivo. Consta de tres arquivoltas lisas. La interior y la exterior
apoyan en imposta decorada con rosetones de cuatro pétalos. La central descansa sobre columnas con capiteles decorados en los
que aparecen animales monstruosos como leones y dragones.
Ya en el interior, el coro se dispone a los pies de la nave. Junto al arco de triunfo se sitúan
haciendo chaflán dos retablos barrocos, el del lado del Evangelio dedicado a la Virgen del Rosario y el de la Epístola a San Benito,
con el escudo del monasterio de Santo Domingo de Silos.
El arco triunfal, doblado, da acceso a la cabecera. La dobladura apoya en columnas adosadas y
capiteles decorados, en cuyos ábacos aparecen los rombos y tiene origen la imposta que recorre los lados de la cabecera, por encima
de las triples arquerías ciegas. En el interior de un arco se abrió la puerta de la sacristía. El retablo mayor es barroco, de buena
factura, con una hornacina en cada una de las tres calles. En la central se guarda la imagen de San Miguel, victoriso ante el demonio.
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