ORIGEN DE LA ADVOCACIÓN DE LOS REMEDIOS. HISTORIA Y TRADICIONES.


      Según la tradición, esta imagen, que es de talla, aunque actualmente se la tenga vestida, se le apareció a un pastorcillo allá por el año 1305.


      "Corría el 1305. En Castilla reinaba El Emplazado. Un niño de Valleruela de Sepúlveda custodiaba su rebaño por los alrededores de Cueva Labrada, cuando fue favorecido por una celestial aparición de María Santísima con el Niño en el brazo izquierdo y una flor en la mano derecha como entreteniéndole con ella. El inocente pastorcillo quedó como extasiado, incándose de rodillas, totalmente abstraído, hasta que la celestial aparición con maternal ternura le habló, diciendo que en el interior de la cueva encontraría una imagen suya, que, cuando la hallase, diese cuenta a sus padres de lo ocurrido y la colocasen en aquel lugar donde antes tuvo su primitivo culto.

      En efecto, el niño buscó y halló la imagen que en vano intentó llevarse a su casa. Dio cuenta a su padre, que le trató de visionario.

      Pero al día siguiente volvía el pastorcillo insistiendo en el hallazgo. Su padre no quiso resistir más y acudió a Cueva Labrada donde pudo convencerse de la realidad. Se postró de rodillas ante la imagen, pidió perdón por su incredulidad y corrió a dar cuenta del caso al Párroco y autoridades.

      El vecindario de Castroserna y luego muchos vecinos más de los pueblos de la comarca desfilaron por la cueva de la imagen para rezar ante ella y fue creciendo su devoción, apoyada por gracias extraordinarias con que el Señor quiso ratificarla"


      Y desde entonces se mantiene la devoción de Castroserna de Abajo y pueblos próximos a la Virgen de los Remedios. Por ello, todos los años, el día de su fiesta, acuden los fieles para festejar y rezar a su Virgen, sacada en procesión y con su presencia y donativos colaboran al mantenimiento de dicha devoción, romería y ermita.

      Pero no se sabe, al haberse quemado el archivo parroquial, sobre el por qué se le puso a esta imagen el título de la Virgen de los Remedios, ni en que fecha ocurrió esto, que es de suponer que no fuera en el principio (1305), cuando este título no existía o era poco conocido.

      La imagen fue restaurada en el año 1891 en Madrid. Dicha restauración fue en su parte inferior solamente y costo 360 reales. Al mismo tiempo se le añadió la peana de nubes plateada que tiene ahora, por valor de 200 reales.

      El tamaño de la imagen es más bien pequeño, midiendo como un metro aproximadamente de altura, sin peana ni corona, con un vestido de color fresa con adornos. Sobre él, un manto y una toca del mismo color, con puntilla bordada. Sobre su pecho, lleva una cruz que cuelga de un collar de diamantes o piedras similares. Más abajo tiene un medallón que cuelga de una artística cadena.

      Representa a una mujer de unos 20 años, guapísima, con facciones muy proporcionadas, casi sonriente, mejillas sonrosadas, nariz recta, ojos negros de mirada penetrante puesta en la lejanía y boca pequeña y cerrada, unos largos pendientes cuelgan de sus orejas. En su mano derecha tiene un ramo de flores y le cuelga un rosario, en la izquierda, el Niño, pequeñito, de pelo rubio, con un faldón rosa muy largo que le tapa los pies. Con su mano derecha está bendiciendo y la izquierda abierta.

      Sobre la toca de la virgen de los Remedios, que deja ver parte de su negro pelo, de larga melena, tiene una preciosa corona de oro.

      Para la procesión del día de la fiesta, tiene una carroza de madera, pintada en blanco y azul celeste. En su parte inferior, en cada una de sus esquinas, lleva un angelito, con vestido rosa pálido, de rodillas sobre un almohadón y éste sobre una nube. En el centro y a un mayor nivel, la plataforma donde se coloca la imagen. En cada una de sus esquinas, un bonito farol de cristal, para colocar en ellas las velas. Una gran cantidad de ramos de flores completa el adorno de la imagen. De los brazos de esta carroza cuelgan cuatro cordones, que en su entrada a la ermita son subastados para tener el honor de entrar la carroza.

      Otro símbolo en la procesión es el pendón. Éste es encarnado con adornos dorados, tiene gran asta, rematada con la cruz de Santiago.


LA ERMITA. LOCALIZACIÓN Y CARACTERÍSTICAS.


      Junto a aquella cueva donde el pastorcillo encontrara la imagen de la Virgen de los Remedios, llamada Cueva Labrada, se edificó una pequeña ermita para albergar a la sagrada imagen, la que con el paso de los siglos fue quedando vieja y pequeña. Por eso, en 1866, se edificó la actual, según reza un letrero en su fachada, cuando dice:

            "Esta obra se amplió a devoción de los devotos de N.ª S.ª de los Remedios, siendo cura párroco D. Justo María de Lucas Sanz. Año 1866."

      La ermita no tiene pretensiones arquitectónicas, ya que su estilo es sencillo. Dato curioso de esta ermita es el que, bajo su altar, aún se conserve la cueva donde estaba la imagen cuando la encontró el pastor. Su altar y retablo, están construidos en madera de pino. Detrás de este retablo está la sacristía, con una doble escalera para subir a la parte superior, en cuyo piso de madera está la parte trasera del trono de la Virgen.

      Para llegar a la ermita, se sigue la carretera, dirección a Sepúlveda y a dos kilómetros de Castroserna, en una gran campiña serrana, nos encontramos con esta devota casa de la Virgen, pues "Fue designio de Dios que la imagen de su Madre tomara posesión de estos magníficos parajes y paseara triunfalmente por ellos, cortejada por los habitantes de la comarca como Reina y Señora".


CULTOS Y ACTOS EN HONOR A LA VIRGEN.


      Actualmente, la fiesta que Castroserna de Abajo dedica cada año a su Patrona la Virgen de los Remedios, es el último domingo de septiembre. Dicho día, a las doce de la mañana, todos los vecinos del pueblo y otras de pueblos cercanos, acuden a la ermita para celebrar la Santa Misa solemne.

      Antiguamente, un gran número de personas quedaban en la pradera próxima a comer en romería, pero ahora casi todos se van a comer al pueblo. Por la tarde, acude de nuevo todo el público, las chicas con trajes típico de Segovia y un grupo de paloteadores. Así, toda la pradera se llena de coches, sustitutivos de los antiguos carros y caballerías.

      El traje típico de las chicas está formado por refajo rojo y franjas horizontales negras, un bello mantón de Manila sobre sus hombros, delantal negro. El de los paloteadores, para danzar golpeando sus palos entre sí, está formado por camisa blanca, chaleco negro con flores en la pechera y por detrás del cuello, de hombro a hombro dos filas de flores. Un mantón de Manila atado a la cintura, por delante.

      Con el templo lleno, se reza el rosario. Acto seguido, se inicia la procesión en su honor, alrededor del pequeño cerro que hay frente a la ermita. En cabeza, el pendón, bajo una dorada cruz de Santiago, formada por tela roja con adornos dorados. Le sigue la cruz parroquial con ciriales y tras ésta, el estandarte de la Virgen de los Remedios. Al salir de la Ermita, al son de la dulzaina y el tamboril, los paloteadores interpretan su danza del paloteo. Después, al son de la jota, las chicas ataviadas y el resto del publico, bailan delante de la imagen y mientras, entre paradas, los paloteadores interpretan sus danzas.

      Al final de la procesión, que suele durara aproximadamente una hora, se celebra la subasta de los "palos" para tener el honor de entrar la carroza y poner a la Virgen primero en el altar y después en su trono, momento este en el que aprovecha el publico para subir por la escalera de la sacristía para besar el manto de la imagen, dando por terminada la entrañable fiesta religiosa en honor de la Virgen de los Remedios de Castroserna de Abajo.


HIMNO, POESIAS, MILAGROS.


      No existe himno propio ni poesía dedicada a esta imagen. Tampoco se conoce ningún milagro declarado de esta imagen, si bien sí favores a varios devotos. Sin embargo, si se recogen curaciones prodigiosas de mediados del siglo XVIII, de aquí quizás el porqué de su nombre.